
Abandonad ahora mismo el castillo y la ciudad, les espetó él de Barcelona, porque Loboberto es rey legítimo de Constantinopla y Grecia según voluntad de vuestro padre y yo le prometí bajo juramento sagrado defender su testamento hasta la última gota de mi sangre. Pero los dos hermanos, Walmuto y Bogo se rieron porque se percataron que Loboberto y el conde Roger estaban solos y no pensaron desaprovechar la ocasión que se les brindaba.